https://twitter.com/MusasyAmapolas

https://twitter.com/MusasyAmapolas

30 de julio de 2011

EN LA NOCHE

Volveré con la lluvia que acaricia tus mejillas,

volveré con el viento que alborota tus cabellos,

volveré en tus mañanas con la luz del nuevo día,

y en la noche,

volveré para que duermas tranquila.

Sentirás que te sigo a cada paso,

sentirás que a tu lado me mantengo,

sentirás que mis brazos te sostienen,

y en la noche,

sentirás que mi amor por ti es eterno.

Me iré tan sólo si tú me lo pides,

me iré tan sólo si tú lo deseas,

me iré tan sólo cuando

en la noche,

decidas la hora de mi partida.

Mas si quisieras que vuelva,

mas si añoras mi regreso,

emprenderé el viaje de vuelta

sin dudarlo y sin demora,

pues en la noche,

tan sólo espero volver

para que me sientas cerca

y junto a ti renacer.

18 de julio de 2011

PAPEL EN BLANCO


Es el blanco del papel mi fiel amigo, el que me reta, el que me ayuda, en el que plasmo mis ideas, el que es todo oídos para mí, el que me inspira y me alienta cuando no hay musas, el que me seduce y me invita a regalarle mis palabras, el que cuando enmudezco me anima a expresarme, el que me acepta tal cual y me hace saber quién soy.

14 de julio de 2011

HUYE


Huye, huye y rehúye de los falsos mitos, de las malas lenguas, de la mentira insonora, la que no se oye y sin embargo cuentan, de estilos desordenados, del odio y rencor infundados, de la adicción (sé libre), de estar encerrado, del miedo, del frío, de ser un ser paralizado, del caos, de la imposición, de la falta de respeto, de las palabras que se lleva el viento, de la tristeza, del rechazo, de la apariencia, de prejuicios, de la soledad (aunque a veces, sea necesaria), del materialismo, de los llantos disfrazados, de las promesas sin hechos, del dolor gratuito, de sentirte fracasado… Porque hay ocasiones, en las que huir no es de cobardes.

20 de junio de 2011

ABISMO

Largo rato te mantuve a oscuras alojado en mi corazón, regalándote en silencio cada suspiro, cada lágrima, caricia o emoción. Cada uno de mis latidos era el único motor de nuestro amor cansado, cada una de mis sonrisas, dulcemente dedicadas, eran las alas inútiles y rasgadas que de nada sirvieron en la acelerada carrera hacia el abismo y… caíste, caímos al vacío, a ninguna parte. Caí contigo a un desolador paraje en el que, sin esperanza alguna de remontar, la única salida era ser autosuficiente. Cada uno de mis intentos por sacar a flote mi barco se vieron boicoteados por tu cobardía. Y así, te busco, te quiero, te ansío, te echo de menos… A veces te odio y otras, te necesito. Me aferro, me apego al recuerdo, me agarro tan fuerte que mi debilidad no impide seguir sosteniéndolo. Cortas horas me mantuve a oscuras alojada en tus besos, recibiendo tus abrazos que yo sentía tan ciertos y, sin embargo, se convirtieron en el viento que, en lugar de avivar el fuego, apagó la llama. Soñando consigo olvidarte mas cuando despierto, te evoco, te sigo recordando. Me parezco a la luna, esperando un reencuentro con el sol aunque únicamente puede estar cerca de otras estrellas que también brillan, pero que no desprenden su calor. Me jacto irónica de mi impuesta autarquía, pues tras mi apariencia rebelde y fría me percato de tu ausencia, me muestro valiente y serena, pero en la trastienda permanecen almacenados los deseos, sentimientos desordenados que conforman mi actual caos, escondido, guardado y, que inevitablemente persiste en el depósito de mi memoria.

8 de mayo de 2011

¿DÓNDE ESTÁN?

Dónde quedaron esas risas al llegar a casa de madrugada, dónde están las sobremesas cargadas de buen humor junto al humo transparente de cigarros creando una cálida atmósfera frente al televisor al que apenas escuchábamos pues, lo verdaderamente interesante era nuestra conversación, llena de miedos, de interrogantes, de secretos, de inquietudes, de confidencias quizá hoy olvidadas. Dónde se encuentran las horas eternas de estudio compartido, de repetir la lección en voz alta sin que nadie entienda lo que estás diciendo, con vocablos técnicos por los que alguna mente inquieta se preocupaba por conocer y tú explicabas orgulloso; las improvisadas exposiciones en el salón con tan solo un par de oyentes, aunque previamente ensayadas en tu habitación. En qué lugar se sitúan hoy aquellos desayunos veloces con más o menos ganas, tras la rutinaria llamada del despertador a las siete en punto, de lunes a jueves. Y dónde están los maravillosos viernes, día festivo que mantenía cada semana el mismo ritual de comentar la jugada de la noche anterior. Me gustaría saber dónde permanecen las reuniones con gente de aquí y de allá, en las que siempre aprendías algo nuevo o bien, conocías a alguien nuevo que en ocasiones se convirtió en un viejo amigo. Dónde están hoy aquellas bromas constantes, paseos, compras, conciertos, festivales a primero de mes y ferias a finales, aquellas tareas programadas que apenas se cumplían pero que hoy realizaría complacida, ¡OS ECHO DE MENOS!

BAJO EL SOL DE PRIMAVERA



7 de mayo de 2011

EL ADIÓS

La luz de la mañana cegaba mis ojos cansados, había sido una noche larga, muy larga, quizá demasiado, y tras sólo haber dormido unos minutos, la escasa luminosidad del amanecer se me asemejaba a grandes lanzas que se hundían en mi mirada.

Silencio. Silencio y más silencio. Un silencio ensordecedor después de una larga batalla ruidosa, estruendosa y amarga. Apenas la aguja minutera del reloj de pared había llegado a las doce, eran las siete de la mañana, de la mañana en la que el rumbo de mi vida daría un giro, que aunque no deseado, sí esperaba desde algún tiempo atrás.

Tras una ducha rápida me vestí para el duelo, para la despedida, para un adiós que espera temeroso un futuro reencuentro en algún lugar, en algún color, en alguna vida. Y de repente, allí estaba delante del momento más oscuro, más difícil, y para el cual nadie está preparado por mucho que lo intente.